La historia del café en Londres: de las cafeterías del siglo XVII a los tostadores de especialidad modernos
By Caravan Restaurants & Coffee Roasters | London, UK | Published: 2026-07-17
Category: Noticias del sector
Descubre la fascinante historia del café en Londres, desde los primeros cafés del siglo XVII hasta la próspera escena del café de especialidad actual, y conoce cómo la ciudad se convirtió en un referente mundial de la cultura cafetera.
La historia de amor de Londres con el café abarca más de tres siglos, evolucionando desde las humeantes cafeterías iluminadas con velas del siglo XVII hasta las elegantes y científicas cafeterías de especialidad de hoy. Pocas ciudades pueden presumir de una relación tan profunda y transformadora con el grano, y comprender este viaje ofrece una fascinante perspectiva para observar la historia social, económica y cultural de Londres.
En este artículo, trazaremos la evolución de la cultura del café en Londres, desde su explosiva llegada en la década de 1650, pasando por el auge del bar de espresso, hasta el movimiento moderno de especialidad que ahora define a los mejores tostadores y cafeterías de la ciudad. En el camino, destacaremos algunos de los productos y prácticas clave que han ayudado a dar forma a esta historia en curso.
El nacimiento de la cafetería londinense (1650–1750)
La primera cafetería en Londres abrió en 1652 en St. Michael's Alley, Cornhill, atribuida a un sirviente griego llamado Pasqua Rosée. En una década, las cafeterías se multiplicaron por toda la ciudad, convirtiéndose en el epicentro de la vida social, política y comercial. Estas 'universidades de penique'—llamadas así porque una taza de café costaba un penique y provocaba debates intelectuales—eran frecuentadas por comerciantes, escritores, científicos y políticos. Lloyd's de Londres, el famoso mercado de seguros mundial, comenzó como una cafetería regentada por Edward Lloyd en 1688.
A mediados del siglo XVIII, Londres contaba con más de 2.000 cafeterías. Eran dominios estrictamente masculinos, y cada una tenía su propia clientela: poetas en Will's, científicos en Grecian y comerciantes en Jonathan's. Las cafeterías también desempeñaron un papel crucial en el desarrollo de los periódicos, las bolsas de valores e incluso la Royal Society. Esta época sentó las bases culturales del café como catalizador de la conversación, la innovación y la comunidad, un espíritu que aún perdura en las cafeterías de especialidad de Londres.
El declive y el auge de la cultura del té (1750–1950)
En el siglo XVIII, la popularidad del café decayó mientras el té, importado de China y fuertemente promocionado por la Compañía Británica de las Indias Orientales, se convirtió en la bebida caliente preferida del país. El té era más barato, más fácil de preparar en casa y encajaba perfectamente en los rituales domésticos victorianos. Las cafeterías se transformaron gradualmente en clubes de caballeros o desaparecieron por completo. A principios del siglo XX, el café en Londres era sinónimo de gránulos instantáneos y brebajes débiles y amargos servidos en cafeterías de barrio.
La máquina de espresso, inventada en Italia en 1884, no llegó a Londres con fuerza hasta después de la Segunda Guerra Mundial. Los inmigrantes italianos trajeron los primeros bares de espresso al Soho en la década de 1950, presentando a los londinenses el café rico y concentrado que ahora damos por sentado. Lugares como el Moka Bar (abierto en 1953) y el Bar Italia (1950) se convirtieron en hitos culturales, ofreciendo un atisbo de un futuro cafetero más sofisticado. Sin embargo, durante décadas, la calidad del café en la mayoría de los establecimientos londinenses siguió siendo pobre, preparando el escenario para una revolución.
La revolución del café de especialidad: 1990–presente
El movimiento moderno del café de especialidad llegó a Londres a mediados de la década de 1990, liderado por pioneros que priorizaban la trazabilidad, la frescura y la preparación experta. Tostadores como Monmouth (establecido en 1978 pero renovado en los 90) y más tarde Caravan (fundado en 2010) defendieron los granos de origen único, el comercio directo y los tuestes ligeros que resaltaban la complejidad del sabor. La escena cafetera de Londres explotó en la década de 2010, con cafeterías de barrio, tostadurías y laboratorios de formación apareciendo por toda la ciudad.
Hoy, Londres alberga cientos de tiendas de café de especialidad, desde las minimalistas hasta las vanguardistas. El enfoque ha pasado de la mera entrega de cafeína a una apreciación del terruño, los métodos de procesamiento y la precisión en la preparación. La preparación casera también ha florecido, con entusiastas invirtiendo en equipos de calidad. Para aquellos que buscan recrear la experiencia de la cafetería en casa, herramientas como el Molino de Café Hario Skerton N ofrecen una molienda de muelas consistente que desbloquea todo el potencial de los granos frescos. Del mismo modo, el Kit de Preparación de Vidrio Simply Hario V60 proporciona una elegante solución de vertido que imita la técnica utilizada en muchas de las mejores cafeterías de Londres.

- Busca tostadores que compartan fechas de cosecha e historias de origen: la transparencia es un sello distintivo del café de especialidad.
- Experimenta con diferentes métodos de preparación (vertido, Aeropress, prensa francesa) para encontrar el que se adapte a tu gusto.
- Invierte en un buen molinillo: los granos recién molidos marcan una diferencia dramática en el sabor.
Educación sobre el café y comunidad en Londres
Junto al auge del café de especialidad, Londres se ha convertido en un centro global para la educación cafetera. Organizaciones como la Specialty Coffee Association (SCA) ofrecen cursos acreditados que cubren desde habilidades sensoriales hasta técnicas de tostado y barismo. Muchos tostadores londinenses, incluido Caravan, organizan programas de formación SCA que atraen a aspirantes a profesionales de todo el mundo. Este ecosistema educativo garantiza un flujo constante de baristas y tostadores cualificados que impulsan el oficio.
Eventos comunitarios, como catas, competiciones de arte latte y festivales del café, fortalecen aún más la cultura cafetera de Londres. Estas reuniones permiten a los entusiastas probar microlotes raros, aprender de los líderes de la industria y conectar con personas de ideas afines. Ya seas un principiante curioso o un profesional experimentado, Londres ofrece innumerables oportunidades para profundizar tus conocimientos sobre el café.
El futuro del café en Londres: sostenibilidad e innovación
A medida que la escena cafetera de Londres madura, la sostenibilidad se ha convertido en una preocupación central. Los tostadores se centran cada vez más en relaciones de comercio directo, operaciones neutras en carbono y envases compostables. Los consumidores también exigen transparencia sobre el impacto ambiental y social de sus elecciones de café. Las innovaciones en la tecnología de preparación, como teteras de precisión y molinillos controlados por aplicación, continúan refinando la experiencia de preparación casera.
De cara al futuro, es probable que la cultura del café en Londres se vuelva aún más diversa, con influencias de las tradiciones etíope, colombiana y keniana combinadas con el ingenio británico. Los tostadores de la ciudad están experimentando con fermentación, procesamiento anaeróbico y variedades híbridas, mientras también reviven perfiles de tostado históricos. Para los amantes del café, Londres sigue siendo uno de los lugares más emocionantes del mundo para explorar las infinitas posibilidades del grano.
Desde las bulliciosas cafeterías del siglo XVII hasta los meticulosos tostadores de origen único de hoy, la historia del café en Londres es una historia de reinvención y pasión. Ya seas un bebedor ocasional o un entusiasta dedicado, nunca ha habido un mejor momento para explorar la rica cultura cafetera de la ciudad. Para comenzar tu propio viaje, considera una Suscripción de Regalo DIARIA, que entrega café de especialidad recién tostado directamente a tu puerta, perfecto para descubrir nuevos sabores desde la comodidad de tu hogar. ¡Salud por el próximo capítulo de la historia del café en Londres!



